El maestro Dokushô Villalba a abierto una nueva sección en su web en la que ha incluido una colección de archivos en audio, formato podcast, que recogen las enseñanzas que impartió durante la Rohatsu Sesshin del 2006 sobre la Iluminación del Buda, en el templo Luz Serena. También incluye un podcast con la recitación de sutras de una ceremonia diaria. Está previsto seguir añadiendo archivos de audio de sus enseñanzas.
Conferencia de Dokushô Villalba en la Universidad de Granada, España, en el marco del I Encuentro Internacional sobre Ecología y Religiones, organizado por la UNESCO_Andalucía, en marzo del 2008.
(Ceremonia de Purificación y Renovación del vínculo entre Maestro y Discípulo)
Nuestra tradición soto zen se basa en la relación espiritual entre el maestro y el discípulo. Una relación conocida como “i shin den shin”, de corazón a corazón, o de espíritu a espíritu. Esta relación es tan consustancial a la práctica del zen que el maestro Dôgen escribió en el Gakudo Yojinshu (“Puntos esenciales en la práctica de la Vía”):
“La autenticidad de tu práctica de la Vía depende sólo de la autenticidad de tu maestro. […] Si no has encontrado un maestro verdadero es mejor que no practiques…”
El discípulo reconoce al maestro a través de los ojos del corazón. Este reconocimiento es conocido como menju , “encuentro cara a cara”. La expresión “cara a cara” no se refiere sólo al encuentro físico, sino a un reconocimiento íntimo. Cuando el discípulo reconoce al maestro reconoce al mismo tiempo al linaje de la transmisión que le sustenta y del que es heredero espiritual.
En la relación discipular lo ideal es que el discípulo ponga su zafu al lado del zafu del maestro y practique junto a él, bajo su guía y supervisión, día a día, en un contacto cotidiano y permanente. De esta forma la relación se actualiza día a día a través de la experiencia vital compartida. No obstante, esto no es posible para todos los discípulos. Muchos viven lejos del maestro y sólo lo encuentran varias veces al año. En estos casos es fundamental mantener la relación viva y renovada, de forma que la distancia espacial no se convierta en distancia espiritual.
Con el fin de mantener viva la relación espiritual con el maestro, en nuestra tradición existe la ceremonia llamada shitsuinai kankin o “ceremonia privada de renovación del vínculo espiritual con el maestro y con el linaje”. Los practicantes realizan esta ceremonia en su habitación privada, aunque si varios discípulos de un mismo maestro se encuentran reunidos pueden hacerla en grupo.
Una práctica devocional intensa sería la realización de esta ceremonia cada día.
Un buen ritmo es también hacerla al menos una vez a la semana. Cada uno debe sentir en qué medida quiere mantener vivo el vínculo espiritual con el maestro, en qué medida quiere alimentarlo. Cuanto más a menudo se realice la ceremonia, más se alimenta espiritualmente esta relación.
Esta ceremonia no debe hacerse para recibir la aprobación del maestro, ya que el objeto último de la ceremonia no es el maestro sino nuestro vínculo con el maestro y con el linaje de la transmisión. Esto es, cuanto más fuerte sea este vínculo, más amplio es el canal por el que recibimos la transmisión. Cuanto mayor sea la receptividad del discípulo, mayor es el caudal que recibe.
Paso a describir el desarrollo de esta ceremonia:
Se prepara un altar simple: una imagen de Buda, una vela encendida, un inciensiario. Puede ponerse también una foto del maestro o de varios maestros del linaje de nuestro maestro. Uno viste el rakusu o el kesa .
En primer lugar ofrece incienso.
Después hace tres postraciones ( sampai ).
Después de la última postración se queda en gasshô shoki (de rodillas erguido) y recita la estrofa de la confesión tres veces:
“De todas mis acciones realizadas en el pasado, surgidas de la avidez del odio y de la ignorancia, producidas por mi conciencia, mi boca y mi cuerpo, de este mal karma me confieso aquí y ahora”.
A continuación hace tres postraciones.
Al finalizar la última postración, se queda en gasshô shoki (de rodillas erguido) y recita la estrofa de la Entrada en el Refugio:
“Venerando a todos los seres entro en el Refugio del Buda. Hago el voto de realizar la Gran Vía junto a todos los seres y alcanzar la Mente Iluminada. Por libre voluntad entro en el Refugio del Dharma. Hago el voto de penetrar en el granero del Dharma junto a todos los seres y realizar su Sabiduría tan profunda como el océano.
Por libre voluntad entro en el refugio de la Sangha. Hago el voto de armonizarme con todos mis hermanos para realizar juntos la libertad infinita sin obstáculos”.
A continuación se hace tres postraciones.
Después, uno puede sentarse en zazen, o en seiza , o en una silla frente al altar y leer o recitar el capítulo Busso (Budas y Patriarcas) del Shobogenzo. El texto es así:
¡Shurei! Todos los Budas y Patriarcas se manifiestan y realizan completamente al recitar sus nombres y al prosternarse ante ellos. Desde tiempos sin origen todos los Budas y Patriarcas del pasado, del presente y del futuro se prosternan ante sus antepasados. Todos los Budas y Patriarcas manifiestan la Verdadera Forma del Buda-Dharma y ahora yo la manifiesto al recitar sus Nombres y al prosternarme ante ellos. La Vía de todos los Budas y Patriarcas es mi Vía cuando aquí y ahora practico y realizo sus cualidades. Los Budas y Patriarcas son:
Vipashin Buda Daioshô
Sikin Buda Daioshô
Visvabu Buda Daioshô
Krakuchanda Buda Daioshô
Kanakamuni Buda Daioshô
Kashiapa Buda Daioshô
Sakiamuni Buda Daioshô
Mahakashiapa Daioshô
Ananda Daioshô
Shanavasa Daioshô
Upagupta Daioshô
Dritaka Daioshô
Michaka Daioshô
Vasumitra Daioshô
Budanandi Daioshô
Budamitra Daioshô
Parshiva Daioshô
Punyayasha Daioshô
Asvagosha Daioshô
Kapimala Daioshô
Nagaryuna Daioshô
Kanadeva Daioshô
Rahulata Daioshô
Sanganandi Daioshô
Kayashata Daioshô
Kumarata Daioshô
Yayata Daioshô
Vasubandu Daioshô
Manorita Daioshô
Haklenayasha Daioshô
Simabiksu Daioshô
Basasita Daioshô
Puniamitra Daioshô
Prañatara Daioshô
Bodidarma Daioshô
Dazu Huike Daioshô
Yianzi Senkan Daioshô
Dayi Daoxin Daioshô
Daman Hongren Daioshô
Dayian Huinen Daioshô
Kinyuan Xinsi Daioshô
Shitou Xikian Daioshô
Yaoshan Ueiyan Daioshô
Yunyuan Tanshen Daioshô
Doshan Lianyie Daioshô
Yonyu Daoyin Daioshô
Tongan Daopi Daioshô
Tongan Guanzi Daioshô
Lianshan Yuanguan Daioshô
Dayan Yinxuan Daioshô
Touzi Yikin Daioshô
Furon Daokai Daioshô
Danxian Zichun Daioshô
Zenxie Kingliao Daioshô
Tianton Zonyue Daioshô
Xuedou Ziyian Daioshô
Tianton Ruyin Daioshô
Eihei Dôgen Daioshô
Koun Eyô Daioshô
Tetsû Yikai Daioshô
Keizan Yôkin Daioshô
Meihô Sotetsu Daioshô
Shugan Tochin Daioshô
Tesan Shikaku Daioshô
Keigan Eisho Daioshô
Chuzan Rioun Daioshô
Yizan Tonin Daioshô
Shogaku Kenriu Daioshô
Kinen Horiu Daioshô
Teishitu Chisen Daioshô
Kokei Shoyun Daioshô
Sekiso Yuho Daioshô
Kaiten Guenyu Daioshô
Shuzan Shunsho Daioshô
Chozan Yinetsu Daioshô
Fukushô Kochi Daioshô
Medo Yuton Daioshô
Hakuho Guenteki Daioshô
Gueshu Shuko Daioshô
Tokuho Rioko Daioshô
Mokushi Soen Daioshô
Gankioku Kankei Daioshô
Kokoku Soriu Daioshô
Rosetsu Riuko Daioshô
Ungai Kiozan Daioshô
Shoriu Koho Daioshô
Shokoku Zenko Daioshô
Somon Kodo Daioshô
Soden Shuyu Daioshô
Taisei Dokushô Daioshô
El discípulo recita el nombre de su maestro tres veces. Después de cada vez hace una postración. (Los discípulos de Denkô sensei deben incluir su nombre después del mío).
Concluido esto, el discípulo se pone en gasshô choki (de rodillas erguido) y recita este ofrecimiento:
“ Yo, (nombre personal y de ordenación), el bodisatva y discípulo aquí presente, me he prosternado y recibido humildemente a mi maestro Taisei Dokushô Daioshô (o Fukai Denkô Oshô) y a todos los Budas y maestros de la Transmisión. Esta es la realización de que "sólo los Budas, junto con todos los Budas, pueden realizar perfectamente que todos los dharmas son la forma real".
Ya he recitado el Shobogenzo Busso , que sus méritos visibles e invisibles sean ofrecidos:
A todos los Budas y Patriarcas de los tres países; a ellos que encarnaron la Luz Original del Nirmanakaya; a ellos que actualizaron el Cuerpo de Luz y Gozo del Sambogakaya; a ellos que realizaron el Cuerpo Esencial del Dharmakaya; a ellos que nos iluminaron con su enseñanza y ejemplo; a ellos investidos con el poder de la Sabiduría y de la Compasión; a ellos dedico mi más infinito respeto y veneración. Dicho esto, abandono cuerpo-espíritu y junto a todas las existencias recito así...
Todos los Budas de los tres mundos y de las d.d.
Todos los Bodisatvas, Mahasatvas y Patriarcas.
Maha Prasña Paramita.
Siguiendo en gasshô choki , el discípulo recita o lee
La Aspiración al Despertar, de Eihei Dôgen Daioshô.
Hago el voto junto a todos los seres, a partir de esta vida y a través de innumerables existencias, de escuchar el Verdadero Dharma, sin permitir que surja la duda ni la desconfianza. Que al recibirlo, pueda renunciar a todos los asuntos mundanos y sostener el Buda-Dharma para que la gran tierra y todos los seres vivientes alcancen la Vía del Buda.
Aunque haya acumulado gran cantidad de karma negativo desde el más remoto pasado, siendo ésta en verdad la causa y condición de obstáculos en la práctica de la Vía, que todos los Budas y Patriarcas sean compasivos y me liberen de todos sus efectos kármicos, permitiéndome practicar el Dharma sin impedimentos.
Que todos los Budas y Patriarcas compartan conmigo su Compasión que colma el universo ilimitado con la virtud de su Iluminación y de sus enseñanzas. Los Budas y Patriarcas del pasado fueron como yo. En el futuro yo seré un Buda y un Patriarca. Al venerar a los Budas y Patriarcas soy un Buda y un Patriarca. Al despertar la Mente Iluminada soy la Mente Iluminada. Al expandir su Compasión libre e ilimitada hacia mi, puedo realizar la Budeidad y abandonar incluso la realización. Por ello, el maestro Lung-ya dijo:
"Aquellos que no pudieron iluminarse en vidas pasadas, ahora podrán iluminarse. Durante esta vida, proteged este cuerpo que es fruto de muchas vidas anteriores. Antes de que los Budas fuesen Budas, fueron lo mismo que nosotros. Los seres iluminados de hoy son idénticos a los del pasado."
Sondea tranquilamente el vasto alcance de estas causas y condiciones, pues esta es la correcta Transmisión de un Buda. Al liberar mi mente de todo el karma negativo, siempre recibiré la profunda ayuda de todos los Budas y Patriarcas. Al mostrar mis faltas ante los Budas, el poder de esta revelación hará desaparecer la raíz de todas las transgresiones. Este es el color puro y simple de la verdadera práctica, de la verdadera mente de la confianza, del verdadero cuerpo de la confianza.
A continuación recita los Cuatro Grandes Votos:
Por numerosos que sean los seres, hago el voto de liberarlos a todos.
Por profundas que sean las oscuridades, hago el voto de iluminarlas todas.
Por supremo que sea el Dharma, hago el voto de fundirme en él.
Por maravillosa que sea la Vía del Buda, hago el voto de realizarla.
A continuación realiza tres postraciones.
Aquí concluye la ceremonia de Purificación kármica y renovación del vínculo maestro-discípulo.
Los Myo-Ô (skrt. Vidyârâja ) son emanaciones guerreras que representan la sabiduría luminiscente de los Budas ( jap. Nyorai ) , siendo también entidades protectoras de los cuatro puntos cardinales, así como del Centro. Los Myô fueron introducidos en Japón por las sectas budistas Shingon y Tendai en el siglo 9 y eran originalmente deidades hindúes que fueron adoptados por el panteón del Budismo esotérico, con el fin de saciar el anhelo existente por lo oculto. Las enseñanzas del Budismo esotérico son muy difíciles de asimilar y requieren un alto nivel de dedicación y de austeridad para acceder a su comprensión.
Como práctica, los seguidores del Budismo esotérico realizan elaborados rituales secretos, utilizando mantras específicos, así como mudras (jap . In ) y mandalas (jap . mandara ), que tienen el poder de despertar al adepto y abrirle a la realización de su Naturaleza de Buda.
Esta forma de Budismo no se enseña al público en general. Por el contrario, sus enseñanzas tradicionalmente han sido preservadas de manera hermética y reservadas a monjes o aquellos practicantes con una firme determinación hacia el abandono de la visión convencional del mundo y la realización de la Naturaleza de Buda.
Los máximos exponentes del Budismo esotérico en Japón fueron el monje Kukai (774 - 835), también conocido como Kobo Daishi , fundador de la escuela Shingon y el monje Saicho , fundador de la escuela Tendai .
Hoy en día, los Myo-Ô se veneran principalmente en la escuela Shingon . Esta escuela tiene gran devoción por Dainichi Nyorai (skrt. Mahavairocana ), el Buda Cósmico. Los Myo-Ô son deidades mensajeras de Dainichi Nyorai y representan su cólera contra el mal y la ignorancia.
GODAI MYO-Ô, los cinco Grandes Reyes
En contraste con las imágenes beatíficas de los Nyorai (Budas) y de los Bosatsu (skrt. Boddhisattva ), las imágenes de los Myo-Ô son amenazadoras y feroces, portando armas en muchas ocasiones. Estas deidades se presentan en posturas amenazadoras y rostros iracundos buscando ahuyentar a los demonios que alejan al practicante de su recto sendero. A menudo se les representa engullidos entre llamaradas, invocando la purificación de la mente y la quema de todos los deseos.
Los Myo-Ô suelen aparecer en grupo en cinco, conocidos como los Gogai Myo-Ô , o los Cinco Grandes Reyes de los que Fudô-Myo-Ô ( Fudô = inmutable) es el principal, el más conocido y el más venerado.
FUDÔ MYÔ-Ô
FudôMyo-Ô (skrt. Acala Vidyârâja ) es la deidad central de todas las agrupaciones de los Myo-Ô , y cuando se representan en grupo, siempre se sitúa en el centro de ellos. Fudô (El inamovible) es el principal transmisor de las enseñanzas de Dainichi Nyorai para todos los seres sensibles y tiene el poder de transformar la cólera en serenidad y salvación. Casi siempre se le representa con rostro iracundo y deslumbrante para asustar a los espíritus malignos y alejarlos del practicante en su búsqueda de la Vía.
En su mano derecha, Fudô porta a Kurikara , la espada de la sabiduría que corta los velos de la ignorancia, y ahuyenta a los demonios. En la mano izquierda sujeta una cuerda destinada a atar la mente juguetona, las pasiones y las emociones y mantener todas estas manifestaciones dentro de los cauces de la Vía que habrá de llevar al practicante al despertar.
A pesar de estas manifestaciones iracundas y aparentemente violentas, la naturaleza de Fudô es esencialmente compasiva, y lo expresa a través de su voto de estar al servicio de todos los seres para toda la eternidad y hasta el fin de los tiempos. Así muestra su espíritu de servicio con la manera de llevar el pelo, anudado al estilo de un criado. Los cabellos se muestran atados con siete nudos y cayendo sobre el lado izquierdo
Fudô presenta a menudo un tercer ojo en la frente, el ojo de la sabiduría que ve las cosas Tal y como Son, y en muchas ocasiones se le representa sentado en una roca, representando su estado de inmovilidad, de imperturbabilidad y de quietud mientras navega por el océano de la impermanencia, así como lo inquebrantable de su determinación.
En muchas ocasiones, Fudô aparece con el ojo izquierdo cerrado y con los dientes mordiendo el labio superior, o bien con dos colmillos que sobresalen de los labios, uno apuntando hacia arriba y otro hacia abajo. El diente superior, que señala hacia abajo, representa su compasión ilimitada hacia los seres sufrientes. Este diente señala a la Tierra , al mundo material, al mundo de la forma. El diente inferior apunta hacia arriba, hacia el Cielo, el vasto mundo ilimitado de la no-forma, y representa la natural aspiración de todos los seres a unificarse con la Divinidad.
Esto representa el principio de la búsqueda religiosa, el despertar de Bodaishin ( skrt. Boddhicitta) y la vuelta compasiva al “Mercado del Pueblo” para ayudar a todos los seres vivientes.
En casi todas las representaciones Fudô aparece envuelto en una aureola de llamaradas que queman y disuelven los deseos. Como guardián del fuego, FudoMyo -Ô suele ser la figura central en el ritual popular japonés conocido como Goma.
Fudô aparece, en muchas esculturas japonesas flanqueado por dos asistentes, Kongara Dôji y Seitaka Dôji , a los cuales también adoran los devotos y tienen el rango de deidad.
En Japón también suele invocarse a FudôMyo-Ô con el fin de obtener beneficios monetarios y prosperidad en los negocios o bien como protector en situaciones peligrosas, viajes, enfrentamientos, etc
El poder de FudôMyo-Ô suele invocarse con el siguiente mantra :
En japonés:
Nômaku sanmanda bazaradan senda makaroshada sowataya un tarata kanman
En sánscrito:
Namah samanta-vajrânâm canda mahârosana sphotaya hûm trat hâm mâm
El Budismo Zen es un Camino de Conocimientos que ha sido recorrido, una y otra vez, por distintos hombres y mujeres, de distintas razas, pueblos y contextos socioculturales. Es un cuerpo vivo que sigue actualizándose en este presente continuo. Su meta no es otra que conducir a la clarificación de las grandes preguntas que a todos nos ocupan, tales como quién soy yo o qué es esto. Para encontrar la sabia respuesta a estas cuestiones el Budismo emplea una metodología específica y bien determinada, esto es, el cultivo sistemático de la atención consciente. De hecho, en uno de los textos principales de esta tradición, el Satipathana Sutra se dice:
“La mejor herramienta para salir de las redes del sufrimiento es el cultivo y la práctica de la atención”
El Zen es una didáctica de la conciencia que hunde las raíces de sus milenarias enseñanzas en el desarrollo de la atención plena a cada instante. Muchas son las fases por las que atravesamos los practicantes desde que nos iniciamos en esta Vía del Despertar; algunos paisajes son angostos y estrechos y generalmente la tendencia que solemos sentir es la de salir huyendo, o bien podemos vernos encendidos por el fuego de la ira, la cólera o la maledicencia. Por el contrario, en otras ocasiones se presentan ante nuestra conciencia territorios amplios y generosos que generan el impulso del deseo y de apegarnos a ellos. Sin embargo, la ley de la impermanencia es un hecho universal e ineludible que nos puede hacer tambalearnos en este frágil hilo de la existencia humana.
Pero el meditante no está nunca solo en este proceso del darse cuenta. Cuenta con una ayuda inestimable, un Amigo de Bien (kalianamitra en sánscrito), un compañero de camino que ya ha subido y bajado una y otra vez por las cimas de la mente ilusoria y ha encontrado el sendero hacia la verdadera sanación integral que todos ansiamos. Esta figura está representada en el maestro.
No es únicamente en el Budismo donde encontramos la referencia de un guía y orientador de las experiencias. La misma civilización occidental comenzó sus pasos hacia el conocimiento de la mano de pensadores como Sócrates, quien con su método didáctico denominado mayéutico (mayeusis en griego significa “ayudar a encontrar la luz”) situaba a sus discípulos en las experiencias cognitivas.
En el Budismo zen la figura del maestro es una clave en el proceso del aprendizaje de todo practicante, pues lejos de caer en las redes de las auto referencias, siempre tiene la posibilidad de confrontar sus logros, dudas o avances en el camino con el maestro.
El dokusan es un encuentro íntimo y privado en el transcurso del cual el meditante le formula preguntas concretas al maestro a fin de que éste lo oriente. Son preguntas sobre el Dharma, entendiendo este concepto como las enseñanzas fundamentales del Budismo en las que todo practicante serio y honesto con la Vía debe ir profundizando e integrando cada vez más y mejor como un auténtico complemento de la práctica de la meditación.
La traducción de la palabra japonesa dokusan podría interpretarse como "ir a solas para encontrarse con uno de elevada posición", esto es, el encuentro de un estudiante Zen con el maestro en la privacidad del cuarto del maestro.
El encuentro con el maestro no debe ser entendido como una consulta con el psicoterapeuta, o como una acudida desesperada ante un ser compasivo y con capacidad de escucha atenta que va a oírte descargar todas las emocionalidades reprimidas. No, el dokusan debe ser enfocado correctamente desde un principio. Así, debemos saber que cuanto más clara sea la pregunta, más clara será la respuesta y éstas deberán versar, en la medida de lo posible, sobre la práctica. Por supuesto que durante los dokusan surgen distintos movimientos mentales y emocionales pero debemos entender correctamente la figura del maestro zen en nuestra práctica. En el Budismo cada cual asume la auto responsabilidad de su propio karma y de la sanación del mismo. Como tantas veces repetimos, no se debe confundir la luna con el dedo que la señala.
Nunca hay dos dokusan iguales, de la misma manera que no hay dos momentos iguales. A veces el maestro puede manifestarse compasivo y amoroso con el practicantes y otras serio y contundente. La finalidad no es otra que conducir al meditante a la actualización de su verdadera naturaleza original y para ello, el maestro como un bodhisattva más, empleará durante el encuentro (dokusan) los medios hábiles más propicios para que esta experiencia se produzca.
El dokusan es uno de los elementos más importantes del entrenamiento Zen pues le proporciona al meditante la oportunidad de presentarle al maestro todos los problemas relacionados con su práctica (zazen) y de mostrar el estado en que se encuentra en su práctica. Esta manera de otorgar instrucción individual al estudiante, empezó, de acuerdo a la tradición Zen, con las enseñanzas del propio Budha Shakyamuni y ha sido preservada desde entonces.
Shôbôgenzô Kesei Sanshoku "El Sonido del Torrente del Valle, la forma de las montañas"
DÔGEN ZENJI
SHÔBÔGENZÔ
Significación del título. Shô significa en chino y en japonés, verdadero, correcto, lo más alto, lo más grande, lo absoluto. Bô significa Dharma, Verdad Eterna, inmortal, universal, inmutable. Por lo tanto, Shôbô quiere decir el principio más alto, la Verdad Absoluta, la esencia del Budismo. Buda afirmó "Esta es la única verdad del Dharma absoluto que yo he experimentado. Es el Nirvana y el Bodhi (satori) verdaderos, es mi espíritu original, mi verdadera pureza, mi verdadera naturaleza de Buda."
Buda transmitió este Shôbô a su primer discípulo Mahakashyapa, que fue el único que lo comprendió en toda su exactitud y profundidad. Gen significa ojo, "glóbulo ocular", el punto más importante, el principio esencial. Esto quiere decir al mismo tiempo despertarse, volver a la verdadera razón, a las condiciones normales del espíritu original y, finalmente, alcanzar el satori. Zô significa depósito, granero y tesoro.
Shôbôgenzô significa pues "El tesoro en el que se conserva la verdad más elevada, la más amplia, la más profunda, la esencia del Dharma, el espíritu del Buda."
SHÔBÔGENZÔKEISEI SANSHOKU.
Muchos son los Budas y Patriarcas que han transmitido la Suprema Vía hacia la más alta iluminación y que han enseñado los métodos de práctica. Aún permanecen las huellas de nuestros predecesores que se dejaron la piel y los huesos estudiando y practicando la Vía. Debéis estudiar la vida del Segundo Patriarca Hui-ko (Eka), quien se cortó un brazo en con el fin de recibir la enseñanza, y no apegaros ni a un solo cabello de vuestro cuerpo.
Cuando alcancéis finalmente las diversas liberaciones a través de la práctica de zazen, todas las cosas que en el pasado eran oscuras debido a vuestra mente discriminativa, se os revelarán súbitamente claras. Ese instante de revelación de la Realidad no puede ser comprendido ni por vosotros ni por nadie. Ni siquiera el ojo del Buda puede verlo, ¿cómo podría ser comprendido por la mente humana ordinaria?
Una vez vivió un upasaka chino llamado Dongpo Soshi (Sotoba). Su nombre de familia era Su y su nombre oficial Shih. Su nombre en la corte imperial era Zizhen (Tzu-chan). Fue muy famoso. Estudió a los dragones y a los nagas en el océano del Budha-dharma y él mismo fue un dragón que nadó en el océano de las palabras sin ahogarse. Libremente, cuán dragón, sondeaba las profundidades y se elevaba hasta las más altas nubes. En cierta ocasión, estando en el monte Lu, alcanzó la iluminación al escuchar el sonido de los torrentes del valle cuando fluían en la noche. Con motivo de ello compuso un poema y se lo presentó al maestro zen Zhangzong.
El poema decía: El sonido de los torrentes del valle es Su voz omnipresente. La forma de la montaña es Su cuerpo puro. Anoche escuché la recitación de miríadas de sutras. ¿Cómo podría contárselo a los demás?”
El maestro Zong aprobó el poema. El maestro zen Zhangzong Zhaojue fue el heredero en el Dharma del maestro zen Huang-lun Hui-nan, quien a su vez heredó el Dharma del maestro zen Tz'u-ming Ch'u-yüan.
Más tarde, este upasaka encontró al maestro zen Fa-in Liao-yuan (Buchin Ryogen), quien le transmitió los Preceptos de bodisatva y la ordenación de monje. A partir de entonces, el upasaka vistió el kesa e hizo zazen.
En cierta ocasión le regaló a Fa-in una piedra incrustada de joyas preciosas de una belleza inimaginable. Cuando se supo, la gente rumoreó que un regalo así no podía proceder de un ser común sino de alguien muy especial.
El hecho de que Dongpo Soshi obtuviera la iluminación oyendo el sonido de los torrentes fue una gran bendición que se ha extendido hasta la actualidad. Es deplorable pero parece que la gente de hoy día carece de la habilidad para comprender que el sonido del valle y la forma de la montaña son una exposición del Dharma y manifestaciones ilimitadas del cuerpo del Buda. Si esta revelación del cuerpo del Buda es la exposición del Dharma, ¿cómo percibe la gente de hoy día la forma de la montaña y el sonido de los torrentes? ¿Oyen aunque sea una sola frase? ¿Oyen media frase? ¿Oyen miríadas de sutras? ¡Qué lamentable es que haya sonidos en los arroyos y formas en las montañas que nosotros no podamos oír, ni ver ni comprender! Sin embargo, es un motivo de alegría el que tengamos la oportunidad de crear las condiciones apropiadas que nos ayudan a experimentar la Vía en estos sonidos y en estas formas. Los sonidos nunca cesan y las formas nunca dejan de existir. ¿Quiere esto decir que cuando (la Realidad) se revela el Cuerpo está cerca y que cuando (la Realidad) se oculta, el Cuerpo no está cerca? ¿Vemos el Cuerpo completo o sólo la mitad? Dado que las primaveras y los otoños ya pasados se han convertido en montañas y en arroyos no podéis detectarlos en las montañas y en los arroyos. Los tiempos anteriores a esta noche se han transformado en montañas y en arroyos. Los bodisatvas que practican la Vía en esta época deben comenzar su estudio sabiendo que las montañas fluyen y los arroyos no.
Durante la noche anterior a su iluminación, Dongpo Soshi había interrogado al maestro Zong acerca de la enseñanza según la cual los seres no-sintientes están continuamente predicando el Dharma, pero no había obtenido una experiencia significativa al escuchar la explicación del maestro. Sin embargo, cuando durante la noche siguiente, oyó el sonido del arroyo las olas encrespadas tocaron los cielos. El sonido dejó atónito al upasaka, pero ¿fue el sonido del arroyo o fue el sonido del fluir del maestro Zong? Lo más seguro fue que la discusión con el maestro acerca de la enseñanza predicada por los seres no-sintientes no hubiera concluido. Las palabras del maestro se fundieron en la conciencia del upasaka con el sonido nocturno del torrente del valle. Unos dirán que fue una sola agua o el océano de la Unidad, la Unidad del agua del Dharma y del agua de los arroyos. Si examinamos el asunto detenidamente podemos preguntarnos si fue el upasaka quien alcanzó la iluminación o fueron las montañas y los arroyos quienes la alcanzaron. Si todo el mundo tiene ojos para ver y oídos para escuchar, todo el mundo puede ciertamente oír Su voz y percibir Su cuerpo puro.
En otra ocasión, cuando el maestro zen Hsian-yen Chih-hsien (Kyogen Shikan) practicaba la Vía con el maestro Ta-wei Ta-yüan (Dai'e Daien), éste último le dijo:
- “Eres muy inteligente y parece que lo comprendes todo. Respóndeme a esta pregunta sin recurrir a tus tratados de erudición: ¿qué eras antes de que concibieran tus padres? Respóndeme con una sola frase propia de la Vía”.
Por mucho que lo intentó, Hsiang-yen (Kyogen) no pudo encontrar ninguna respuesta. Olvidando su propio cuerpo y su propia mente se entregó a la búsqueda de la respuesta. Consultó los libros que había acumulado a lo largo de los años pero de nada le sirvió. Así que prendió fuego a todos sus preciosos libros y se dijo: “Un pastel de arroz pintado en un cuadro no satisface el hambre. Ya no buscaré más la Vía del Buda en los libros. Mi única práctica consistirá en servir el arroz a los monjes”. Después de esto pasó muchos años sirviendo la comida a los monjes. La expresión “monje sirviente” se le aplica a quien sirve los alimentos a los monjes que están practicando. Es un puesto similar al de camarero en nuestro país.
Un día le dijo a Ta-wei (Dai'e): Mi mente está confusa y no puedo hablar. Venerable maestro, dígame algo que me ayude. Ta-wei le respondió: Desafortunadamente no puedo decirte nada. Si te dijera algo me guardarías rencor en el futuro.
Muchos años después, Hsiang-yen se dirigió a la montaña Wu-tang (Butô), en busca de las huellas del maestro nacional Ta-cheng (Daishô). Cerca del monasterio de éste se construyó una choza de paja y se instaló en ella. A su alrededor plantó unas matas de bambúes.
Un día, mientras barría el sendero, un guijarro voló y fue a dar contra uno de los bambúes. Al escuchar el sonido que se produjo obtuvo súbitamente la iluminación. Se bañó, se purificó, regresó a la montaña de Ta-wei y quemó incienso ante el maestro, prosternándose ante él y presentándole sus respetos. Le dijo:
- Venerable maestro Ta-wei, si me hubiera contestado en aquella ocasión, ¿cómo habría podido experimentar lo que he experimentado? La profundidad de tu benevolencia excede incluso a la de mis propios padres.
Y compuso este poema:
“Todo lo que sabía desapareció con el sonido de una piedra. ¿Qué me queda por practicar? ¿En qué tengo que esforzarme? Fluyendo sin esfuerzo recorro la Vía de los antepasados. No siento dependencia alguna. Dondequiera que esté no dejo huellas. Mi conducta está más allá de las formas y de los sonidos. Aquellos que han alcanzado la iluminación son conocidos como “de talento superior”
Presentó este poema a Ta-wei quien le dijo
-“¡Es grande la profundidad que has alcanzado!”
El maestro zen Ling-yüan Chih-ch'in (Reiun Shigon) practicó la Vía durante treinta años. En cierta ocasión, estando paseando por las montañas, pasó por los pies de una colina y vio que se trataba de un lugar habitado por gente. Se acercó. Era primavera y los cerezos estaban florecidos. Al contemplar las flores de cerezo alcanzó súbitamente la iluminación. Compuso un poema y se lo presentó a Ta-wei. El poema decía:
“Durante treinta años he buscado al hombre de la espada. ¿Cuántas veces habrán caído las hojas y se habrán roto las ramas? Después de contemplar el cerezo en flor, no hay duda alguna sobre nada”.
Ta-wei dijo:
- “Aquel que entra en la Vía de acuerdo a las circunstancias no retrocede nunca más”.
En otras palabras, reconoció su iluminación. ¿Ha habido alguna vez alguien que no haya alcanzado la iluminación de acuerdo a las circunstancias? ¿Hay alguien que se haya salido alguna vez de la Vía? Y no me refiero solamente a Chih-ch'in.
Chih-ch'in heredó finalmente el Dharma de Ta-wei. Si las formas de las montañas no fueran el cuerpo puro del Buda ¿cómo podría haber ocurrido algo así?
Un monje discípulo de Chang-sha Ching-ch'en (Chosa Keishin) le preguntó:
- “¿Cómo puedo unificar las montañas, los ríos y la gran tierra conmigo mismo?”
El maestro le contestó:
- “¿Cómo puedes unificarte tú mismo con las montañas, los ríos y la gran tierra?”
Esto significa que no sois más que vuestro Sí Mismo. Siendo esto así, poco importa que seáis vosotros los que os unifiquéis con las montañas, los ríos y la gran tierra, o que sean la gran tierra, los ríos y las montañas los que se unifiquen con vosotros. En cualquiera de los dos casos, no hay separación alguna entre lo que se unifica y aquello en lo que se unifica.
Huang-chao, el gran maestro Hui-chüe del monte Lang-yéh, fue descendiente lejano en el Dharma de Nan-yüeh. En cierta ocasión en la que Tzu-hsüan estaba impartiendo unos teishos, le preguntó:
- “¿Cómo convertir instantáneamente nuestra Pura Naturaleza Original en montañas, en ríos y en la gran tierra?”
Hui-chao le respondió preguntándole a su vez:
- “¿Cómo nuestra Pura Naturaleza original crea instantáneamente las montañas, los ríos y la gran tierra?”
No debéis equivocaros pensando erróneamente que la Pura Naturaleza Original de las montañas, de los ríos y de la gran tierra es el mundo natural de las montañas, los ríos y la gran tierra. Aquellos que se contentan con manosear los sutras y que nunca, hasta ahora, habían oído esto no comprenden que las montañas, los ríos y la gran tierra son las montañas, los ríos y la gran tierra. Debéis comprender que si la Pura Naturaleza , vuestro rostro original, no fuera las formas de las montañas y los sonidos del río en el fondo del valle, la transmisión del Dharma enseñado mediante una flor no hubiera tenido lugar, ni nadie habría obtenido la médula de Bodhidharma. Debido a los méritos de la forma de las montañas y de los sonidos del río, el mundo y todos los seres sensibles alcanzan la iluminación al mismo tiempo y, como el mismo Buda, contemplan la estrella de la Mañana y se convierten todos en Buda.
Estos de los que hablo eran seres superiores, de espíritus extremadamente profundos que buscaban la Vía. Nosotros , los que vivimos en la época actual, debemos usar sus acciones como modelo para nuestros propios esfuerzos. Los verdaderos buscadores de la Vía deben desarrollar una actitud así sin ocuparse de la fama ni de la fortuna. En este momento y en este lugar, desde el país del Buda Sakiamuni hasta aquí, es difícil encontrar verdaderos buscadores de la Vía. No digo que no existan, pero no se los encuentra a menudo. Muchos, aunque abandonen el hogar familiar y den la impresión de que se han alejado del comportamiento mundano, sólo usan la Vía con el fin de obtener fama y riqueza. Es vergonzoso. Es deplorable que produzcan un karma tan malvado ignorando el tiempo (la fugacidad y la retribución kármica). Si bien es cierto que en algún momento podrían abandonar su perversidad y alcanzar la Vía, por el momento no aman al verdadero dragón aunque encuentren a un verdadero maestro. Sakiamuni Buda se refirió a este tipo de gente llamándola “ejemplos lamentables de la humanidad”. Tales personas han caído en ese estado debido al mal karma de sus existencias anteriores. Debido a que carecen del espíritu que busca el Dharma por el Dharma mismo, cuando encuentran a un verdadero dragón dudan de este dragón verdadero que tienen frente a ellos y, por lo tanto, son destruidos por él. Dado que su cuerpo y su mente, sus huesos y su carne no han nacido de acuerdo al Dharma, no se sienten inclinados hacia el Dharma y no pueden aceptarlo.
La Vía ha sido transmitida de maestro a discípulo una y otra vez, sin error, hasta la actualidad. Al corazón que aspira a la Iluminación se le considera en la actualidad como un sueño del pasado. ¡Qué lamentable es que a pesar de haber nacido en la Montaña de las Joyas Preciosas, nadie sepa nada de ella ni la haya visto nunca! ¿Cómo pretendéis conseguir el tesoro del Dharma? Si despertéis la aspiración al Despertar, aunque hayáis nacido en un de los seis reinos de existencia , o en una de las cuatro formas de vida , lo que determinará las circunstancias de vuestro futuro renacimiento en una vida próxima será vuestra práctica del Dharma y los votos que habéis formulado de alcanzar la Iluminación. Así , aunque se dice que los días y los meses del pasado permanecen eternamente en el pasado y se han ido para no volver, nuestra vida presente aún no ha concluido. Debéis pues formular este voto sin perder más tiempo. Este voto es el siguiente:
“Yo y todos los seres vivos, en esta vida y en todas las vidas futuras, buscaremos el Dharma y cuando lo oigamos no dudaremos. Nuestra fe en él será inquebrantable. Cuando entremos en contacto con el verdadero Dharma abandonaremos el comportamiento mundano y recibiremos y aceptaremos este Dharma verdadero. Con el tiempo, la gran tierra y todos los seres sensibles alcanzaremos la perfecta budeidad”.
Si hacéis un voto así sembraréis las condiciones adecuadas para que surja en vosotros la aspiración al Despertar. No seáis negligentes en esto. Japón está muy lejos de los países extranjeros y los japoneses son extremadamente ignorantes. Ni en el pasado ni en el presente ha nacido aquí gente santa ni gente verdaderamente inteligente. Tengo que decir además que hasta ahora no ha habido verdaderos seguidores del Budadharma. Cuando aquellos que ignoran la aspiración al despertar tratan de comprenderla, los buenos consejos hieren sus oídos, guardan resentimiento a los demás y no reflexionan sobre ellos mismos.
Por lo que se refiere a nuestra propia práctica, no dejéis que los demás conozcan vuestros votos, ni vuestra aspiración al despertar ni vuestra práctica. Practicad de tal forma que no se sepa. No habléis de ello. Muchas de las personas que hoy en día no buscan realmente la Vía, ni practican con el cuerpo ni iluminan su mente son, no obstante aduladas por los demás y consideradas como personas cuya práctica e iluminación han sido consumadas. Todo esto no es más que ilusión dentro de la ilusión. Esta confusión debe cesar.
Esta aspiración del corazón ha sido transmitida de Patriarca en Patriarca como la Brillante Luz del Buda o como la Mente del Buda. Desde los días en el que el Tathagata estuvo en el mundo hasta ahora, siempre han existidos aquellos que sólo se han preocupado de obtener fama y riqueza sin importarles la práctica de la Vía. Muchos de ellos, cuando entraron en contacto con un verdadero maestro, transformaron su aspiración y comenzaron a buscar realmente el Dharma, alcanzado por último la Vía.
Debéis saber que, cuando se practica la Vía, pueden surgir ciertos problemas. Por ejemplo, podéis ser como aquellos que tienen “actitud de principiante”, como aquellos que despierten la aspiración al Despertar, o como aquellos cuya práctica es madura. Tal vez tengáis también la oportunidad de dar la enseñanza a los demás y de transmitir la Vía. O puede que no. Podéis ser de aquellos que aman la enseñanza, que la aprenden, o puede que seáis todo lo contrario. Simplemente un demonio alejado de la Vía. Pero , seáis como seáis, no os apeguéis a nada ni os alteréis por nada.
La gente de hoy día siente indiferencia hacia el apego y la angustia. Ello es debido a que desconocen la acción de los tres venenos: el deseo, el odio y la ignorancia. No debéis olvidar nunca la determinación que teníais cuando surgió en vosotros por primera vez la aspiración al Despertar y el deseo de seguir la Vía del Buda. Una vez que ha surgido en vosotros la aspiración al Despertar, debéis buscar el Dharma para beneficio de los demás y abandonar la búsqueda de la fama y de la riqueza. No deseéis fama ni fortuna (reconocimiento y comodidad). Desead sólo la realización de la Vía. Por lo tanto, no debéis esperar el respeto de los reyes de la nación ni el de sus gobernantes. No esperéis ser honrados por ellos. Es cierto que en el pasado muchos monjes fueron honrados y respetados por los reyes y sus ministros, pero ellos no hicieron nada para obtener tal respeto. No lo buscaron. Si queréis practicar el Dharma, debéis cuidar que los honores de los hombres y de los dioses no os limiten.
Mucha gente estúpida, a pesar de que busca la Vía, pierde su determinación original rápidamente y se extravían corriendo detrás de los honores de los hombres y de los dioses. Se regocijan de haber llegado tan lejos como se puede llegar en la práctica del Dharma. Cuando los ministros y los gobernadores muestran su inclinación de entrar en el refugio de los Tres Tesoros, estas personas piensan para sí que el Dharma ya ha florecido en toda su plenitud. Esta es una de las actitudes demoníacas que aparecen cuando uno practica la Vía. No debéis ser negligentes por debilidad ante los reyes y ministros.
¡Oh, monjes, abrid bien los ojos! Los sabios nos han dicho que, incluso en tiempos del Buda, muchos profanaban el Dharma citando las palabras luminosas del Buda. Aunque decían que seguían el Dharma, en realidad, le estaban causando un gran daño. La gente estúpida no comprende la preciosa naturaleza de la Vía del Buda. Por eso la dañan. A pesar de todo, estos individuos, parecidos a animales, son considerados como sabios por mucha gente. También leemos que muchos Patriarcas indios fueron insultados por los reyes seguidores de pequeño vehículo. Esto no sucedió así porque estos reyes fueran superiores ni porque los injuriados carecieran del conocimiento de los Budas. Cuando Bodhidharma llegó a China procedente de la India permaneció en el monasterio Shao-ling. Ni siquiera el emperador Wu de Liang supo de él. Ni tampoco el emperador Wei. En aquel tiempo había dos perros llamados Bodhiruci y Hui-kuan, el maestro del Vinaya, expertos en escrituras. Dado que las bases de su buena reputación eran falsas tuvieron miedo de los verdaderos seguidores del Dharma y, sabiendo que sus propias enseñanzas serían oscurecidas como el sol tras las nubes, trataron de injuriar las verdaderas enseñanzas. Estos dos personajes fueron temidos por los verdaderos seguidores de la Vía más que a Devadatta, que vivió en la época del Buda. Es triste pero fue así. La fama y la fortuna que tanto anhelaban eran odiadas por Bodhidharma más incluso que la suciedad y los excrementos. No debéis pensar, no obstante, que esta situación apareció por deficiencia del Dharma. Siempre ha habido perros que han ladrado a los hombres buenos. No os inquietéis por los perros ladradores, no guardéis resentimiento hacia ellos. Por el contrario, haced el voto de guiarles, de acuerdo al pasaje del Brahmajala sutra que dice:
“Aunque hayáis nacido como perros, debéis generar en vuestro corazón la aspiración al Despertar”.
Nuestros predecesores dijeron al respecto:
“Son como animales con rostros humanos”.
También encontramos entre esos animales con rostros humanos algunos demonios que toman refugio en los Tres Tesoros y los honran. El Buda dijo:
“No debéis asociaros con reyes, ni príncipes, ni gobernadores, ni ministros, ni altos dignatarios, ni brahmines ni jueces”.
Verdaderamente no debemos olvidar esta manera de practicar. Practicando de esta manera, los méritos se acumularán en aquel que comienza a practicar la Vía con el espíritu de bodisatva.
El gran dios Chakra (Indra) ha aparecido en esta tierra desde el pasado remoto para probar el espíritu de aquellos que buscan la Vía. También Mara ha aparecido para perturbar a sus practicantes. Esto sólo ocurre cuando los buscadores de la Vía no abandonan el deseo de fama y riqueza. Cuando uno hace el voto de salvar a todos los seres, conduciéndoles a la orilla de la Iluminación, con gran compasión y sabiduría profunda, el deseo de fama y riqueza no aparece. El poder de la propia práctica es suficiente para que el Budhadharma se expanda por todo el país. Este esfuerzo produce un buen karma. Lo más importante es comprender y experimentar el espíritu básico del Budhadharma en el interior del propio ser. Debéis penetrar la verdad y no estar ciegos. Los ignorantes que se deleitan con la conversión del Regente son como perros estúpidos lamiendo huesos secos. El sabio evita esta situación de la misma manera que las personas ordinarias evitan los excrementos.
La profundidad del Budhadharma no puede ser medida por el razonamiento o las conjeturas de los novicios. Sólo aquel que ha alcanzado la etapa última de la iluminación puede clarificar el sentido de la Vía. Nuestra práctica tiene que estar basada en la de nuestros predecesores. Así podremos ascender los peldaños del Budhadharma y atravesar el océano turbulento de la vida. Esto quiere decir que tal vez tengáis que escalar las montañas más altas y cruzar océanos profundos con el fin de encontrar un verdadero maestro y preguntarle acerca de la Vía. Si llamáis a las puertas de un buen maestro, o solicitáis la ayuda de un amigo de bien, ellos descenderán de los cielos y aparecerán en la tierra. Un buen maestro puede guiaros en cuerpo y mente, a través de las condiciones de lo viviente y de lo no-viviente, a través del ser y del no-ser. Podréis oír sus enseñanzas con los oídos, que es la manera habitual de hacerlo, pero también podréis oírla con los ojos (de la sabiduría). Cuando te encuentras con un Buda puedes ver el Buda en ti mismo y también en los demás. Puedes encontrarte con Budas grandes o pequeños. No te alteres cuando ves a un gran Buda y no te preocupes si encuentras a uno pequeño. Estas formas diversas de Budas están en el sonido de los torrentes y en las formas de las montañas. Cuando realices esto oirás la gran proclamación de los 84.000 sutras, alcanzarás la completa libertad y una gran iluminación. “Cuando miras a tu alrededor, tu visión se expande sin límites, como una roca inmóvil. El maestro zen Tendo Nyojo dijo: “Un cielo vacío sin fin fluyendo eternamente”.
Otra metáfora: las agujas verdes de los pinos en primavera o la gloria del crisantemo en otoño son la forma real de la verdad. Cuando un verdadero maestro alcanza este nivel de iluminación se convierte en maestro de los seres humanos y de los dioses; pero si tratas de guiar a la gente sin haber alcanzado antes la iluminación, no encontrarás más que oposición. Si no conoces la forma real de las agujas de los pinos en primavera ni la gloria del crisantemo en otoño ¿cómo puedes encontrar el sentido real de su existencia? ¿Cómo puedes penetrar tu propio ser original?
Si eres física y mentalmente perezoso y falto de fe necesitas confesarte y arrepentirte ante el Buda y mostrar tu resolución. La virtud del arrepentimiento purifica el corazón; también fortalece la fe ya práctica. Cuando la fe pura se manifiesta cesa inmediatamente la discriminación entre uno mismo y los demás dando lugar a la igualdad y la armonía. La gran compasión del Buda también emerge de la fe y sus virtudes benefician e influencian a todos los seres sensibles y no-sensibles. La fórmula general para la práctica del arrepentimiento es la siguiente:
“¡Oh, Budas y Patriarcas iluminados gracias a la realización de la Vía del Buda! Tened compasión de mí y liberadme de mi mal karma acumulado debido a mis malas acciones del pasado. Ayudadme a eliminar todos los obstáculos en mi práctica del Budhadharma. Las virtudes de la Vía del Buda llenan todo el universo entero. Por favor, tengan compasión de mí y recuérdenme que todos los Budas y Patriarcas del pasado fueron igual que yo soy ahora. Hago el voto de seguir la Vía verdadera. De esta manera yo también podré llegar a ser un Buda.
Cuando respetamos al Buda nos volvemos parecidos a él. No hay diferencia entre nuestra resolución y la suya. Tenemos que ver dónde y cuando se dan las mejores condiciones para extender la compasión en las diez direcciones. A veces es posible, otras no.
Tendo Nyojo decía:
“Aunque no hayamos alcanzado la iluminación en nuestras vidas pasada, en esta sí podamos alcanzarla. Antes de que nuestros predecesores alcanzaran la iluminación fueron como nosotros somos ahora; por lo tanto, cuando nosotros alcanzamos la iluminación nos hacemos uno con ellos”.
Debéis reflexionar profundamente sobre este verso de Nyojo. Asumid la responsabilidad de vuestra propia iluminación. Si os arrepentís de esta forma recibiréis sin lugar a dudas la ayuda de todos los Budas (aunque no podáis percibirla). Concentrad vuestros pensamientos, disponed adecuadamente vuestro cuerpo, vaciad vuestra mente, postraos y, en gasshô, arrepentíos de vuestros errores pasados y de vuestras malas acciones. El poder del arrepentimiento disolverá los errores y sus consecuencias. Esta práctica es pura y genuina. Esta es la verdadera fe manifestándose en vuestro cuerpo. Entonces podréis oír los 84.000 sutras procedentes de los arroyos del valle y de las formas de las montañas. Cuando te confiesas ante el Buda, dejando a un lado el deseo de fama y de riqueza, los arroyos del valle y el color de las montañas no os negarán nunca la enseñanza de la Vía del Buda. No obstante, el hecho de que el sonido del arroyo del valle y el color de las montañas manifiesten 84.000 sutras o no, es algo que está más allá de la capacidad de la mente discriminativa. Aunque no podamos oír su enseñanza, su enseñanza está siempre ahí.
Si vosotros mismos, que sois los arroyos del valle y el color de las montañas, no podéis generar el poder que ilumina la verdadera realidad de las montañas y de los arroyos del valle, ¿quién va a ser capaz de convenceros de que vosotros mismos y los arroyos y las montañas sois una sola y misma realidad?
Esto fue transmitido a los monjes cinco días después del periodo de entrenamiento del año 1240, en Kannondôri Kôshôhôrinji. Fue recopiado en el aniversario del nacimiento del Buda del año 1243, en Kôshôhorinji por el primer discípulo Ejo. Fue recopiado de nuevo el 11 de Julio del año 1275.
El Maestro Budista Zen, Dokushô Villalba, estuvo el pasado jueves, 7 de mayo, unas horas por Utrera. El motivo de esta visita, ha sido la grabación, en Sevilla, de un programa para la televisión autonómica, pero antes quiso visitar los estudios de UVITEL Producciones y conceder una entrevista, en exclusiva, para el programa de Di Tv, La Televisión de la Campiña, “Balcón Comarcal”. Es la primera entrevista que el maestro budista zen utrerano, Dokushô, concede desde que ha sido distinguido con el “Mostachón de Oro 2008”. En el programa “Balcón Comarcal”, hizo un recorrido por distintas etapas de su vida, contando un poco algunos de los detalles, que quizás se desconocen, de este utrerano universal. En su época de estudiante universitario entra en contacto con un maestro Zen que hace que descubra un nuevos camino. París marca su vida, pues después de su primer viaje a la capital francesa, vuelve ordenado monje budista Zen. En 1989, funda en Valencia el Templo Zen Luz Serena, el primero de España, centro de meditación que cada año recibe la visita de cientos de personas. Dokushô Villalba, primer Maestro Budista Zen de Utrera, ha publicado diversos libros y publicaciones, el último de ellos lo presentó en Utrera el pasado año y lleva por título “Zen en la Plaza del Mercado”. En la actualidad trabaja en tres libros, dos de ellos casi a punto de ver la luz, pues este utrerano es un apasionado de la investigación, y continua con sus conferencias por todo el mundo. No podía faltar en la entrevista la concesión del Mostachón de Oro 2008, algo que no esperaba, y que recibió con mucha ilusión. Estará el 1 de septiembre en Utrera para recogerlo personalmente, aunque para ello haya tenido que aplazar un viaje a Brasil, pero ese día no podía faltar.
Publicado en Uvitel on-line (www.uvitelonline.es) El Periódico Digital de la Campiña del Bajo Guadalquivir, El viernes 8 de mayo del 2009
La cantaora jerezana La Macanita, Ana la presentadora del programa y Dokushô Villalba, en los estudios de Uvitel en Utrera.
Con Juan Miguel Ribas, director de Uvitel, Ana, La Macanita y miembros del équipo técnico.
¿Qué argumento utilizarías para convencer a un periodista estresado y vicioso (internet y TV cada día!) como yo para que me acercara al Zen? Yo no trato de convencer a nadie para que practique el Zen. Y el Zen no necesita que ningún periodista vicioso se acerque a él. Es el periodista vicioso quien debe preguntarse qué es lo que está haciendo con su vida, si es feliz con lo que hace, si es real y auténtico. El Zen no está en venta y yo no soy un relaciones públicas tratando de vender un producto. Así que no necesito convencer a nadie de nada.
¿Cuándo y cómo se hizo usted un adepto de la doctrina Zen? El Zen no es una doctrina sino un camino de liberación existencial. Esta diferencia es importante. Al Zen sólo se puede llegar mediante la experiencia personal e intransferible, no mediante la lectura, la teoría o el pensamiento especulativo. Por lo tanto, el Zen no tiene adeptos sino personas que se inspiran en la enseñanza de los maestros zen para conducir sus vidas de una buena forma. Comencé a practicar el Zen cuando tenía veinte años, en Sevilla, en el año 1977. Yo era estudiante universitario y acudí a una conferencia que impartió un monje zen. A partir de entonces comencé a practicar la meditación zen. Un año después viajé a Paris, donde recibí la ordenación de sacerdote budista zen del maestro Taisen Deshimaru, mi primer maestro. Tras su muerte, ocurrida en el 1982, viajé a Japón donde estudié con mi segundo maestro Shuyu Narita. Me inicié en la práctica monástica en los principales templos zen de Japón. En 1989 fundé la Comunidad Budista Soto Zen española y el templo zen Luz Serena, situado en las montañas de la provincia de Valencia. Desde entonces resido allí con una comunidad de practicantes y viajo por España y otros países como Rumanía cuando me invitan a enseñar la Vía del Zen.
¿Qué es zazen? ¿Cualquier persona puede ser iniciada en esta prçactica? Zazen es la meditación sedente del zen. Es la base de la práctica. Sin zazen no hay Zen. Sin zazen, el Zen se reduce a una ideología o a una moda estética. La meditación zen consiste básicamente en sentarse y sentirse. Sentarse con la espalda bien derecha, las rodillas apoyadas en el suelo. Sentarse y permenecer inmóvil sintiéndose, sintiendo la propia respiración, el latido del corazón y la fluidez de los pensamientos y emociones, sin hacer absolutamente nada. Es una práctica muy simple, pero muy poderosa. La simple práctica de sentarse y sentirse puede transformar completamente nuestro ser y estar en el mundo. Y sí, todo el mundo puede hacerlo. No se requieren cualidades especiales, salvo la determinación de hacerlo.
Según lo que usted viene viendo en sus conferencias y seminarios, ¿qué tipo de persona es la que se siente interesada por el Zen? Tenemos desde jóvenes de veinte años a personas de 75 años, pero el mayor número de practicantes se encuentra entre los 35 y los 55 años. Especialmente, a partir de la crisis de los cuarenta o de los cincuenta años, mucha gente siente la necesidad de cambiar su forma de vida y de encontrar un sentido profundo. Hasta los cuarenta y cinco o cincuenta años, la vida es como la ascensión a una montaña: tenemos ilusiones, metas, objetivos, ambiciones, etc. Tenemos curiosidad por contemplar el paisaje desde la cima de la riqueza, del éxito, del prestigio, del amor... Alrededor de los cincuenta comenzamos a darnos cuenta de que ya nos encontramos de hecho iniciando la cuesta abajo. Y que al final de la cuesta abajo vamos a encontrarnos con el abismo de la muerte. La conciencia de esta situación impulsa a mucha gente a vivir el tiempo que les queda de vida de una forma más real y despierta.
¿Hay que practicar mucha meditación para llegar a la iluminación? La iluminación interior no es el resultado de la práctica de la meditación. En el Zen se dice que todos los seres están esencialmente iluminados. La práctica de la meditación hace evidente la iluminación innata, la manifiesta. No practicamos meditación para alcanzar la iluminación. La meditación no es un medio y la iluminación no es un fin. Sentarse en meditación es ya la manifestación de nuestra iluminación original.
Una vez que han recibido la iniciación ¿pueden las personas practicar zazen solas en su casa? ¿Con qué periodicidad debe ser practicada la meditación a fin de que sea eficaz? ¿Se puede meditar en la propia casa o se necesita un marco especial? Cuando se han recibido las instrucciones adecuadas, cada unopuede practicarla meditación en su casa. Es conveniente, no obstante, la supervisión de un maestro o de un instructor zen durante los primeros años. Por eso la mayor parte de los practicantes zen participan dos o tres veces por año en los retiros intensivos de meditación. Cuanto más se practica, más eficaz es la meditación. Meditar una vez al día es un ejercicio excelente. El mejor lugar es una habitación casi vacía y silenciosa. Que no haga mucho calor ni mucho frío. Que no esté demasiado iluminada ni demasiado oscura. El Zen es siempre el punto medio.
¿Los practicantes zen deben seguir un regimen alimenticio especial? He visto en internet todo tipo de dietas zen, régimenes zen antiestré”... Para practicar el Zen no hace falta seguir ninguna dieta alimenticia especial, pero sí es necesario una alimentación sana y equilibrada. Lo mismo sucede con el estilo de vida. La práctica del Budismo Zen está basada en tres principios: en primer lugar un estilo de vida ético y sencillo; en segundo lugar, la práctica de la meditación diaria; en tercer lugar, el discernimiento necesario para distinguir lo bueno de lo malo.
En febrero de este año, la BBC ha difundido las investigaciones de unos científicos canadienses que afirman que loso practicantes zen son más resistentes al dolor físico. ¿Qué hay de verdad en esto? Sí, esa información está circulando por todos los medios. Lo cierto es que gracias a la meditación zen el umbral de resistencia al dolor físico y emocional aumenta. La meditación zen nos enseña otra forma de relacionarnos con el dolor. ¡Lo cual no quiere decir que nos convirtamos en masoquistas! La capacidad de abrirse al dolor es inseparable de la capacidad de abrirse al placer. ¿Podemos decir parafraseando a Malraux, que el siglo XXI será Zen o no será? No sé si el siglo XXI será Zen o no. El hecho es que en las ciudades europeas cada vez son más las personas que practican meditación Zen. Nuestra civilización necesita dar un giro copernicano y la práctica del budismo Zen es una fuente de inspiración que puede ayudarnos a crear un modo de vida más armonioso, más justo, más pacífico y más adecuado para el medio ambiente.
Maestru Zen, scriitor si filozof, Dokusho Villalba este fondatorul Comunitatii Budiste Soto Zen din Spania, Roshi, fiind unul dintre cei mai cunoscuti militanti pentru reconcilierea spiritualitatii orientale cu cea occcidentala.
Zen este o cale catre o viata mai senina. Dokusho Villalba, maestru Zen, expune cateva principii de baza ale doctrinei orientale ce conduce la intelepciune.
Psychologies: Ce este budismul Zen, pe scurt? Dokusho Villalba: Budismul este o cale de eliberare spirituala care isi are originea in invataturile lui Buddha Sakiamuni, care a trait in nordul Indiei in secolul al V-lea i.Cr. Din nordul Indiei, budismul s-a extins in tot sudul si estul Asiei catre China, Coreea, Tibet, Vietnam si Japonia, dand nastere mai multor scoli de-a lungul secolelor. Acest fapt se datoreaza capacitatii acestei doctrine de a se adapta diverselor medii culturale si geografice.
Zen, doctrina pe care o predau eu, isi are originea in invataturile traditionale dar a inflorit ca religie separata in China, in jurul secolului al VI-lea. In secolul al XIII-lea, Zen a fost introdus si in Japonia. Particularitatea acestei scoli este accentul pus pe meditatia statica, in calitate de practica principala, desi nu singura, pentru a accede la experienta trezirii. Trezirea este o experienta existentiala, o constientizare a naturii adevarate a lucrurilor si o alta maniera de a trai in realitate.
Care este rolul maestrului? ? Relatia maestru-discipol este esentiala in traditia Zen. De la origine, Zen s-a transmis de la maestru la invatacel, de la fiinta la fiinta, de la inima la inima, printr-o comunicare intima si neverbala. Zen nu este o teorie, nici o doctrina, nici o ideologie, este o calitate a fiintei, o stare existentiala. Nu exista Zen fara maestru. Maestrul Zen este ca un diapazon care emite o nota anume. Discipolul, prin relatia sa cu maestrul isi rafineaza propria perceptie pana la a vibra pe aceeasi lungime de unda cu maestrul. Astfel, se produce trezirea invatacelului.
Sunteti preocupat de relatia dintre Zen si psihoterapie. Cum vedeti aceasta relatie? ? Zennu este un sistem terapeutic in sensul occidental al termenului. Dar finalitatea lui este identificarea si dizolvarea suferintei existentiale. In acest sens, Zen are in comun cu psihoterapia occidentala obiectivul de a ajuta fiintele sa sufere mai putin. Multe dintre cauzele durerii emotionale isi au originea in faptele biografice care ne-au structurat personalitatea. De asta se ocupa psihoterapia. Dar noi toti experimentam o durere mai profunda, care nu tine de natura emotionala sau psihologica.
Putem sa o numim durere existentiala si ea vine din faptul ca suntem fiinte constiente, mai ales constiente de propria noastra moarte. Stim ca, mai devreme sau mai tarziu, vom muri, asa cum vor muri toate fiintele pe care le iubim. Aceasta durere vine din viciul fundamental pe care il simtim in existenta noastra individuala si din vicierea existentei celor pe care ii iubim. Meditatia si invatatura Zen ne ajuta sa ne eliberam de acest viciu si sa traim viata cu mai mare libertate interioara acceptand ca tot ceea ce incepe se si termina mai devreme sau mai tarziu. In ceea ce priveste depresia insa, exista multe feluri de depresie si fiecare dintre ele are cauze diferite.
Uneori, oamenii numesc depresie o criza pasagera care, din punct de vedere clinic, nu se poate numi astfel. In general, Zen nu este o maniera potrivita pentru a aborda adevarata depresie clinica dar poate ajuta la depasirea anumitor crize de dispozitie.
Pentru budismul Zen care este relatia dintre individ si mediu? ? Individul si mediul sau formeaza o parte din aceeasi realitate. Fiinta umana e parte din mediul sau, este un element dintr-un sistem amplu si complex. Astfel, ceea ce i se intampla mediului il poate afecta pe individul care traieste in el. Ceea ce face individul poate afecta mediul. Practica si meditatia Zen permit experimentarea acestei stari de unitate. Criza ecologica din lumea moderna vine dintr-o forma de gandire in care dualitatea subiect-obiect este centrala.
Pentru a depasi aceasta criza dintre om si mediul sau nu ajung mijloacele exterioare, ambientale. Avem nevoie de o transformare a constitelor, de un „salt cuantic“ in interiorul lor. Trebuie sa incepem sa traim si sa vedem unitatea fundamentala dintre existenta noastra individuala si restul fiintelor vii sau nevii. Meditatia Zen favorizeaza acest salt cuantic.
Ce aduce Zen in plus fata de terapiile clasice? ? Budismul Zen nu este o psihoterapie, asadar, este incorect sa fie comparat cu alte tipuri de terapii. Budismul Zen este vechi de 2.500 de ani in vreme ce majoritatea terapiilor actuale nu au mai mult de 100 de ani. Zen este o practica spirituala. Un batran maestru spunea: „Tot ceea ce moartea poate distruge nu are importanta. Ceea ce nu poate moartea distruge este realmente important.“ Intrebarea este: „Ce anume nu poate moartea sa distruga?“ Acest lucru il descopera practicantul Zen.
Care sunt exercitiile curente pentru cel care practica Zen? ? In primul rand, daca cineva vrea sa practice budismul Zen, trebuie sa gaseasca un maestru care sa il invete. Dupa ce l-a intalnit, trebuie sa primeasca instructiuni si invataturi de la maestrul sau, apoi sa le puna in practica. Zen se bazeaza pe doua principii: sa primesti instructiuni de la maestru si sa le practici. Lectura cartilor despre Zen nu este suficienta, la fel cum citirea unei retete culinare nu te ajuta sa iti astamperi foamea. O felie de carne pictata intr-un tablou nu poate fi mancata. Practica Zen inseamna sa mesteci realmente felia de viata ce ti-a fost data.
Spuneti intr-un interviu: „Budismul Zen este drumul de trezire a constiintei si sentimentul de responsabilitate si de control adecvat pe care natura ni l-a dat.“ Puteti detalia? ? Practica meditatiei Zen, numita Zazen, are o enorma putere de transformare, nu doar spirituala, ci si corporala, mentala si emotionala. O constiinta treaza este cea capabila de a stabili relatii intre cauze si efecte. Intelegerea acestor relatii este cheia responsabilitatii. In meditatia Zen experimentam clar influenta pe care o au gandurile noastre si atitudinile emotionale asupra corpului, si viceversa. Ne dam seama ca exista ganduri care pot sa doara fizic.
Toate fiintele isi doresc fericirea si o stare de bine. Exista in noi insine o anumita intelepciune innascuta care ne impinge catre fericire, dar aceasta intelepciune este adormita in strafundurile constiintei. Atunci cand se practica meditatia Zen, aceasta intelepciune se trezeste spontan si ne ghideaza pasii prin aceasta lume.
Budismul Zen este mai potrivit pentru anumite tipuri de personalitate sau nu? De ce? ? In principiu, Zen poate fi practicat de toata lumea. Dar sigur, nu toti avem motivatia de a urma aceasta cale. In plus, cei care doresc sa practice Zen trebuie sa se intrebe asupra motivatiei proprii. „De ce sa practic Zen?“, „Ce voi gasi in Zen?“. Un batran maestru japonez Zen spunea: „Va avertizez: Zen nu ajuta la nimic. Doar atunci cand practici Zen care nu serveste la nimic, practica te va ajuta.“
Cum credeti ca putem explica Zen romanilor, un popor plin de sechelele dictaturii? ? Romanii sunt oameni ca toti ceilalti. Dincolo de caracteristicile lor istorice, si ei cauta fericirea si starea de bine, ca toate celelalte fiinte inteligente. Si Spania a iesit de sub dictatura in 1975. Eu am inceput sa practie Zazen in 1977, si ca mine, multi alti spanioli.
In Japonia, dictatura militara a shogunatului a durat mai mult de 600 de ani, si asta nu a impiedicat Zen sa se extinda in toata tara si sa prospere. Sigur ca primul lucru pe care il vor cei care au trait in lipsuri este prosperitatea materiala. Acum, Romania priveste catre Europa de Vest si doreste sa consume precum occidentalii. Dar nu doar cu paine va trai omul, spune si Biblia…
Abundenta materiala nu ajunge pentru a fi fericit. Romanii isi vor da seama de aceste lucruri mai devreme sau mai tarziu, si atunci isi vor indrepta atentia catre cauzele adevarate ale fericirii, adica cele din interior si cele rezultate din trezirea constiintei.
de citit: Zen, Calea catre a fi in era globalizarii Elena Francisc Publishing, 2009
Interviu realizat de Iuliana Alexa para la revista rumana Psychologies en mayo del 2009.